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Terra
La Coctelera
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Time out

Me relaja meditar sentada en el sofá cada mañana, mirando al patio mientras despierto el día fumándome un cigarillo y apurando mi café antes de salir.

Me relaja trabajar en un día gris de lluvia con la radio flojita y la luz de la mesa encendida.

Me relaja entender las cosas en su globalidad.

Me relaja leer en un parque grande mientras veo a mi hijo saltar y liberar adrenalina arriba y abajo.

Me relaja escuchar ópera mientras corto judía verde y mondo patatas acompañada de una copa de vino tinto.

Me relaja abrazarme a mi pequeño cojín sustraído a Austrian Airlines cuando me voy a dormir.

Me relaja escribir.

Me relaja meterme en una iglesia de vez en cuando, y sentir su silencio.

Me relaja apagar las luces de casa y encender velas, e incienso.

Me relajan los domingos por la mañana, con sus despertares tardíos y tranquilos, sus desayunos calmados al sol, sin existir para el mundo.

Me relaja pensar que no tengo nada que hacer, más que lo que me apetece.

Y conseguir  hacer así con todo ello, de cada cosa que hago, algo placentero.

22, nov | 5 comentarios Posteado por: retazosdevida En: 2011 compártelo

5 comentarios

sin verdades absolutas 23 nov 2011 | 05:59 PM

Me relaja pensar, que vislumbras ya colores

Maite 23 nov 2011 | 08:09 PM

Bueno, en realidad todavía solo los recuerdo; pero vuelvo a albergar la esperanza de volver a pintarlos algún día :-)

Cata 24 nov 2011 | 06:26 PM

Maite... es que de cualquier cosita sin presión puede disfrutarse. A mi todas esas cosas también me relaja... casi solo pensar en ellas me relaja... y un baño de esos largos en los que da tiempo a dejarse la mascarilla un ratito y unas cañas improvisadas con algún amigo sin hora de vuelta, y escuchar la misma canción mil veces... y pararme y no pensar en nada... un beso gordo preciosa, y me alegro que vayas viendo algo de luz!!!

Maite 24 nov 2011 | 10:47 PM

La mascarilla? Y eso qué es??? ;-) Gracias Cata, guapa. Seguro que tú sabes disfrutar también de "esas pequeñas grandes cosas"; porque en realidad son las más grandes. Sí, "sin presión", tú no has dicho. Ése, la presión, incluida la que nosotros mismos nos infligimos, es un mal más grande de lo que creemos. Hay que aprender a no dejarla entrar. Aunque en este mundo loco en que vivimos, no es fácil. Es más bien toda una maestría, vamos... Un beso guapísima!!

Honey 29 dic 2011 | 12:00 AM

Llevo una época que no me relaja ná, hija!. Pero me ha relajado leerte de nuevo. Bella flower!. Besazo

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