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Terra
La Coctelera
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Cosquillas medicinales

En mi vida se ha colado un bichito que me hace cosquillas. Cosquillas suaves y dulces, que me dan calor escondidas debajo de las sábanas cuando se enreda conmigo en mi edredón, y que me llenan, al despertar, de un agradable bienestar. Su abrazo ligero me carga de energía y me revitaliza, como un relajante baño de espuma con burbujas esponjosas que me acariciara el cuerpo para adentro, oxigenándome, limpiándome, imbuyéndome de paz.

Mi bichito no toca mi interior revuelto y dolorido.

No entra, no sabe que existe. No quiere tampoco ahondar.

Se queda voluntariamente en la superficie, acariciando solo mi piel y mis sentidos, sin penetrar. En el punto justo de intensidad.

Sé, por eso, que mi bichito no es lo que busco. Que no es él quien me va a curar.

Pero aún sin acercarse me alivia a su manera, dulcificando la espera, dejándome sentir sus cosquillas livianas como un suave y tranquilizante bálsamo medicinal.

Yo, aprendo y me dejo llevar por la vida, sin rebelarme ni reclamar mi verdadera medicina, porque no sé ni si existe, ni dónde está.

El tiempo fluye, y yo fluyo con él.

Me relajo, me oxigeno. Me dejo cosquillear.  

1, may | 3 comentarios Posteado por: retazosdevida En: 2011 compártelo

3 comentarios

yiyo 2 may 2011 | 02:40 AM

Mira a ver si el bichito tiene una hermana y me la mandas pa'ca. ;0)

Cata 2 may 2011 | 08:18 PM

Disfruta de esas cosquillas, Maite! Hay veces que hay bichitos de esos que aparecen en el momento oportuno y hacen tanto bien....
Y yo que al ver el título pensaba que hablabas de tu otro bichito (por cierto, feliz día de la madre)

Maite 3 may 2011 | 10:20 PM

Yiyote, que me parece a mí que bichitas de esas tienes tú todas las que quieras por ahí por esas playas, no hace falta que yo te mande ninguna... ;-) Pero cualquier día me acerco yo (si Mahoma no va a la montaña...) y hablamos de insectos :-)

Pues eso hago, Cata, relajarme y disfrutar, y aprender a hacerlo sin pretender otra cosa, a la vez que reordeno despacio con ello mi maltrecho interior... Todo son lecciones en la vida si uno aprende a escucharla, hasta esto!! En cuanto al otro bichito... Digamos que esa es la mayor lección de la vida. No sería ni la mitad de lo que soy sin él. Con su bueno y con su malo, que a sus 7 y medio ya empieza a "apuntar maneras", brrrufffff......... :-)
Besazo, y muchas gracias guapísima. El día de la madre debería ser UNA SEMANA :-)

Besazo Canario!!! Me gusta teneros siempre por aquí!!

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