« Matices | Inicio | Navidad (II) »
¿Destino?
A veces me pregunto si no habré destrozado mi vida.
Como si hubiera podido ser otra persona.
Como si, cuando me ofrecieron ese primer cigarrillo de adolescente, y tosí, hubiera podido optar por pensar que fumar era absurdo y en absoluto le hacía parecer a una interesante, y decir no, aún tal vez después de probarlo.
Como si cuando cogí mi primera borrachera, y mi segunda, hubiera podido decidir que eso no era para mí, porque no me hacía hacer nada cabal.
Como si cuando me fumé mis primeros porros y me sentaban tan fatal, hubiera podido salirme sin más de ese circuito deprimente e indeseable, que ha borrado por completo de mi memoria dos años enteros de mi juventud.
Como si cuando quería estudiar Medicina, hubiese podido emperrarme en hacerlo, y ser ahora un responsable médico, enamorado de su trabajo vocacional, ése que tanto admiro.
Como si cuando empecé a despertarme en el amor, en fin, hubiera podido guiarme por un criterio sensato que me hubiera llevado a escoger por instinto a la persona adecuada y confiable, que me colmara de hijos, de apoyo y de seguridad.
Tal vez hubiera podido, no lo sé. Tal vez tuve opción. Pero en cada uno de esos puntos de inflexión, no la tomé, y ahora sé que hay caminos que no tienen marcha atrás. Porque implican, como dice mi sabio Toni, dejar de ser uno. El uno que, con opción o no, se es.
- "¿Todavía fumas?" me pregunta la Doctora mientras teclea impertérrita en el ordenador. Es estupenda; joven, muy joven diría, pero segura de sí misma, sólida y amable, siempre tan templada. Me pregunto, cada vez que la veo, si hubiera podido ser yo.
- "Sí", me limito a responder, neutra. No dice nada, pero tuerce ligeramente el gesto; y teclea. "Y salgo, y bebo, y a veces me emborracho, y me acuesto tarde y duermo poco, y me estreso mucho y como mal y llevo una vida más bien desordenada, pero aunque no lo creas atiendo estupendamente mis responsabilidades", continúo para mis adentros.
"Te harías cruces. Cuánto te admiro, y en cambio, qué poco tenemos que ver. O tal vez mucho. Supongo que no me entenderías. A lo mejor incluso me tendrías pena. Porque, ¿sabes? Tal vez tuve opción. Tal vez tuve opción a ser como tú. Pero por algún motivo, algo que hay en mí optó sin remedio por fumar, por beber, por necesitar la juerga y la diversión y las inquietudes y lo improvisado, y algo que hay en mí es incompatible con una vida ordenada y lineal. Y por eso tal vez no estudié Medicina, como tú, aunque hubiera querido; no solo porque mi padre me desvió, y yo me dejé, sino porque tal vez no hubiera podido, por ese algo que hay en mí, después ser un buen médico, disciplinado y puntual. Y por eso también no he encontrado ni encontraré a nadie que me estabilice, porque ese algo que hay en mí, por algún motivo, lo rechaza. Ese algo extraño que hay en mí necesita otra cosa, aunque no le convenga ni tal vez le haga bien según los cánones. Es incapaz de amalgamarse a un hombre al que no desee comerse cada vez que ve, por mucho que sea bueno, conveniente, incluso atractivo y a lo mejor hasta ardoroso en la cama. Y al que no le vuelva loca besar. Y no te creas, ese algo que hay en mí es poderoso, hace que yo vea mucho más que muchos, muchos políticamente correctos que no tienen ese algo extraño en ellos. Ese algo que hay en mí me hace incluso eficiente, tremendamente eficiente, y aguda, tremendamente aguda y acertada, en la percepción. Pero me inhabilita para otras cosas.
Así que sí, fumo. Y bebo. Y no me cuido médicamente hablando. Pero es que creo que tengo una especie de extraño, sí, extraño, espíritu libre, que tal vez no optó; y aunque tal vez esté mal, a él, eso le parece, y le hace, bien. No lo puedo controlar. Si no lo hace así, es infeliz."
Y cuando salgo, me quedo pensando. En la Doctora, en su vida o apariencia tan ideal, que tal vez hubiera podido ser la mía. Pero que no ha sido.
Y me digo que asumo con pecho y convicción mi opción y sus consecuencias -si es que lo era, una opción. Aún sabiéndome incomprendida, e incluso tal vez equivocada.
Porque, sea como y por lo que fuere, es lo que soy.
Pero me quedo pensando, por puro malabarismo mental, que no sé si somos, o nos hacemos. Si lo que estaré asumiendo con pecho y convicción no será mi propio destino.
Si, realmente, tenemos opción.
*
"Pensamiento Hindú"
Segunda de las 4 Leyes de la Espiritualidad
"Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
17, dic | 9 comentarios retazosdevida En: 2010 compártelo
« Matices | Inicio | Navidad (II) »

9 comentarios
Hace tiempo que estas cosas no las discuto, por que realmente me da lo mismo si podía haber sido de otra forma. Fue así y punto. En cuanto a que todas las situaciones son perfectas... pues las mías a veces sí y a veces no, y quizá eso es lo que nos hace mejoraralas. ¿Qué relación tendríamos tú y yo, o yo y Nacho, o tú y el padre Pau (por citar relaciones que algo podemos conocer) si de verdad todas las situaciones que nos suceden son perfectas?
Y otra cosa, morena, en cualquier caso no es el destino sino nuestra actitud.
A riesgo de ponerme pesado, hay un cuento sobre una familia con dos hijos. Uno de ellos resultaba ser un pesimista empedernido, mientras que el otro, un optimista incontrolable. El día de Reyes y para intentar modificar los comportamientos, papá y mamá decidieron comprarle una moto al primero y ponerle caca en el suelo ante los zapatos del segundo. El pesimista, al ver el regalo, lamentó que los Reyes Magos quiseran que tuviera un accidente y se matara, mientras que su hermano corría por la casa buscando el caballo que se había escapado. Prefiero pensar que mi inconsciencia es fruto de mi actitud y no del destino. Y ahora te cuento de tú doctora ;-)))
somos todas nuestras decisiones, todos nuestros caminos recorridos y aquellos no elegidos que dejamos atrás, somos lo que somos también por todo lo que no nos ha pasado.
Y no es por nada, pero molamos mucho!!! bicos!
Esa ley hindu mola un huevo.... si aprendemos a aceptar lo que hacemos y lo que somos y dejar de lado lo que podría haber sido, porque no podría y por eso no es... estaríamos menos frustrados.
Y como dice Srta desconocida somos lo que somos por todo lo rodado y por aquellos con los que en el camino nos hemos encontrado. Y si, tu molas un montón... mucho mas de lo que crees y toda esa gente con esa vida "tan ideal" a lo mejor es solo que parece ideal... Lo ideal es mucho mas que hacer lo que se supone correcto.
uf, hay tanto que decir sobre todo esto.
Pero lo esencial, a mi me gusta el resultado de cada una de la decisiones que has tomado.
Uno es responsable o " culpable", de su autobiografia. La escribe a golpe de convicciones, alegrias, miedos, tristezas, logros, amores....
No es mejor o peor es tuya. A veces hay capitulos en que las circustancias son tan insalvables que nos devoran algún capitulo.
Pero, creo; y en eso se que no estamos de acuerdo, que el destino no guia nuestra vida de una manera absoluta, a veces perdemos trenes, no porque no porque no los cojamos sino porque no estamos en la estación; no toca. No suelo mirar atras; creo que es la unica manera de caminar. Se que el externamente mas ideal, tiene miserias y virtudes como todos y ademas no soy yo, se que tendra miedos, complejos, dudas y preocupaciones.......
Y ahi va el psicoanalista de andar por casa. Creo que tienes una crisis de los cuarenta muy divertida, mientras la mayoria sueña con deshacer la estabilidad para ganar libertad, tu vas al reves.......
Y ahora lo siento, pero creo que te apoyas demasiado en el maniqueismo de " El que espera que cada dia sea fiesta mayor" y el estable. Hay tantos grises. Hay azucar y sal. A veces llega el momento en sabes que la noche se acaba antes de salir el sol, y tantas cosas que si las sientes no renuncias sino que has cambiado.
Maite, se como eres y me encanta, pero cuando pienso en ti desearía que no hubieras escogido el camino mas dificil.....
Un beso
Qué contenta estoy. Tengo a los mejores comentaristas de toda la Coctelera. Los que más reflexionan con estos escapes inconscientes míos; y con ello, los que también más me hacen reflexionar. Cómo me gustan estos "debates"!! Todos tenéis parte de razón... Aunque yo siempre tengo algún "pero", para alimentarlos... :-)
Yiyote, las situaciones son "perfectas", se supone, para hacernos crecer. Lo fácil no lo hace, y el no enfrentar las cosas tampoco. Son "perfectas" en el sentido de que nos obligan a esforzarnos en lo difícil, a superarlas o trascenderlas -relaciones, trabajo, no-relaciones, relaciones "obligadas"...- ahí está la perfección. Están ahí precisamente para obligarnos a adecuar nuestra "actitud"... creciendo.
Y sí Desco, somos todo eso, y también lo que y porque no nos ha pasado... pero siempre me digo que si no nos ha pasado no podemos saberlo! Lo intuimos, intuyo ;-) Es muy difícil tratar de experimentar imaginando lo que nunca hemos experimentado. A lo mejor por eso yo trato de... experimentar todo lo posible :-)
Cata... sí!! me gusta mucho esa Ley. Pero a veces me pregunto si no será una "agarradera cómoda", una suerte de "fe aliviante": si total, tenía que ser así... pero en fin, también es cierto que si ha sido así, ha sido así... será nuestro camino de una forma u otra... En lo que estoy totalmente de acuerdo es en que "lo correcto"... ¿dónde está escrito? En el pensamiento de unos cuantos? No me vale, aunque sean muchos. El resultado... uf! hay tanto que decir sobre todo esto :-) Me haces pensar. Si uno llega a sentirse feliz "a pesar de", el resultado está...¿no? Oye, te apuntas a la próxima cena de la Cocte????? :-))))
Pues yo creo que los trenes "tocan" o "no tocan" por esa "perfección" que trataba de explicarle a Yiyo, Toni, según yo la entiendo... igual un poco "la escogemos", aún inconscientemente. Y a lo mejor yo escojo (como muchos!!), inconscientemente, el camino más difícil, volviendo a lo mismo, porque es el que me hace crecer. A lo mejor es que tengo mucho que hacer crecer :-) Me voy a decir eso de que... cuanto más capacitado está el alumno, más difícil es el examen, jajajjjjj.... (por no llorar, que no pienso :-) En fin, fuera coñas, cuando alguien siempre se sale de las pistas llanas... es porque le aburren. Y aprende así (a base de pasarlo mal), mucho más. CRECE. Para qué? me dirás... Pues no sé!!! Para "SENTIRSE FELIZ a pesar de." La sensación es brutal. Y me ha hecho reír mucho eso de la crisis muy divertida... es verdad. Pero ya la he soltado. He entendido que ahora estoy (después de luchar toda mi vida por salir de ahí), donde muchos anhelarían estar. Y he aprendido a valorarlo y disfrutarlo, "a pesar de"! (momentos que hay que tener. Si no, no puede valorarse :-)
Besos grandes a tod@s. Gracias, de veras, por estar ahí. Y FELIZ NAVIDAD!!!!!
Maite, a la próxima cena cocte me tenéis que avisar! :)
Gracias a ti (por lo que escribes y por como escribes y por compartir con nosotros tantas cosas)!!!! y Feliz Navidad otra vez!!!
Morena, ya sabes que casi siempre estoy de acuerdo con casi todo el mundo (por eso estoy tan gordo, porque no discuto), pero me parece que infravaloras un aspecto fundamental en el crecimiento, y quizá tenga algo que ver con algo que se apuntaba por ahí. ¿Quién te ha dicho que en la felicidad no se crece? Es más, te aseguro que se crece mucho más que en la adversidad. Mientras el que se empeña en "salir de la carretera" puede que disfrute de su sufrimiento, el que va en coche puede ver no sólo el paisaje porque no tiene que mirar donde pisa, sino que se cruza con gente, para en fondas, se queda en hoteles y puede salir antes a otro sitio, y si desea salirse un rato de la carretera también puede hacerlo.
El asunto de crecer a través del sufrimiento es una idea trasnochada (no digo que tú lo seas, por Dios) del cristianismo y otras religiones.
Vuelvo a lo de la actitud. El peor trago del mundo lo puedes pasar de mil formas, y todas te harán crecer, pero elegir el regodeo en el dolor no te hace ni mejor ni más maduro. Te hace sufrir y pensar que la vida es una cuesta, cuando podía ser un parque o una fiesta o un encuentro entre amigos.
¿De verdad piensas que las relaciones o el trabajo nos hacen crecer cuanto más difíciles son? Yo tengo claro que no, que la gente que yo conozco que más a crecido en su relación es gente que admiro por lo fácil que han conseguido hacer todo, y no quiere decir que haya sido fácil, sino que consiguen hacerlo, y por eso insisto en la actitud. Hasta pelar una papa (patata al otro lado del charco) podemos complicarlo, pero no por eso vamos a crecer más. Eso sí, si crees que atravesar el desierto descalza, sin agua y sin compañía te hace ser mejor, yo estaré con el todo terreno y la nevera llena de cerveza esperando por si en algún momento te apetece compañía.
Por cierto, sí, estoy de acuerdo con que el proverbio puede servir más de justificación para la resignación y el inmovilismo que para enfrentarse a la vida (sin necesidad de sufrir).
Besotes y feliz Navidad a todos y todas. Ha sido un placer leerles en este año. ;-)
PD: La próxima cena la pueden hacer en mi casa, y así Maite (que nos une) nos presenta.
Que no discute, dice, el Canario. El peazo contestón :-) Son días de Paz y Amor, y no, no vamos a discutir ni comernos el coco, eso dejémoslo para los días en que el espíritu se nos esfuma entre las obligaciones materiales de todos los días... pero lo has llevado al otro extremo, Canario, nadie ha hablado de regodearse en el dolor! De hecho, mi post hablaba un poco sobre si tenemos real opción a ser o no ser como somos... y derivó en escoger caminos algo más arduos. Pero se hablaba de crecer, que cuesta, !sí, claro!, no de sufrir deliberadamente en pro de nada. En fin, que ES NAVIDAD... y no le vamos a dar más vueltas al bucle con el teclado, sino ante una buena cervecita :-) A disfrutar, ser feliz, crecer, aprender, y con ello a disfrutar más, a ser más feliz.... Un besorrote MUY FELIZ ;-)
Y por cierto, Cata, que se me olvidaba, POR SUPUESTO que a la próxima te avisamos, y al canario... que creo sería más fácil se viniera él, pero digo sería, no será... aunque la península no sea un desierto donde se ande descalzo y sin agua!!! ;-)))))
Escribe un comentario