Navidad
Creo que hace tiempo que no escribo sobre ti, Navidad. Recuerdo algún intento de plasmar tus sensaciones hace años; y es que tal vez hace años que, por algún motivo, no llegabas a mí. Este, que ya termina, porque tú empiezas, he tratado de esquivarte como si no fueras conmigo; como si fueras solo para los demás.
Pero aquí estás, sacándome de mi burbuja y haciendo imposible no verte. Presente en las calles, en el frío glacial, en los escaparates, en el ajetreo de la gente, en las luces encendidas por todos los comercios, en las películas imposibles de amor navideño, en los villancicos de los niños y en sus deseos inacabables. Tu espíritu ha conseguido finalmente impregnarme, y traspasar esa barrera que rodeaba mi corazón resguardado, que no te quería dejar entrar.
No sé porqué ni cómo lo haces, pero de manera mágica, en cualquier circunstancia, inspiras paz. Llenas nuestras almas de fe y esperanza -tal vez porque las necesitamos-, y aunque la tristeza se haga más grande en tu presencia, logras recubrirla con un extraño manto de reconfortante calor.
El calor que se siente al pensar que todo está bien, que tienes tus propios planes para nosotros, que debemos confiar.
Tus guirnaldas y tus velas rojas nos recuerdan con fuerza que la vida sigue; que todo vuelve a empezar. Y la ilusión más apagada se reaviva con esa pequeña llama; aunque solo nos aporte un bálsamo tranquilo en lo más hondo de nosotros mismos cuando te miramos al cielo.
Muchas veces no comprendemos; muchas veces no llegamos, muchas veces deseamos, y no está. Pero cuando tú asomas, asoma contigo una luz de esperanza, que nos hace creer que comprenderemos, que llegaremos, que algún día, estará.
Aún desde la oscuridad más honda, sí, nos haces creer.
Este año, que termina, voy a ir a verte hasta donde has nacido. Porque necesito saber que de veras existes, y que no te hemos inventado nosotros, que gustamos de tener fe para no tener que creernos la verdad.
Va por todos los años en que no te he escuchado.
Feliz Navidad.
21, dic | 2 comentarios retazosdevida compártelo

2 comentarios
El otro día, me desayune con una frase mágica que engloba la simplicidad de la vida;
" En la necesidad, unidad " " En la duda, Libertad" y " En todo, AMOR"
La navidad nos tendría que recordar, que vamos descalzos y que lo que te guardas y nos das, SE PIERDE.
Feliz vida
Poemita de Machado:
"Moneda que está en la mano
Quizá se deba guardar
La monedita del alma
Se pierde si no se da."
Eso para que veas cuánto sabes ;-)
Feliz vida también, Toni, feliz 2010, y un beso enorme. Sigue desayunándote así.
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